Gracias por no desistir conmigo. Sé lo complicada que llego a ser y en serio valoro la paciencia que me tenés para muchas cosas. Me hace muy feliz tenerte en mi vida. Sos el lugar al que quiero volver después de un día difícil, mi refugio. Me gusta la forma en la que conectamos, cómo nos hacemos bullying mutuamente, cómo me escuchás cuando cuento algo que me apasiona. Sos lo que siempre quise y espero nunca perder esto que tenemos.
Por siempre tuya, Sofía.